Maneras de participar en la Misa
Por su naturaleza de acto comunitario del pueblo fiel, la Misa exige la participación de todos los asistentes. Esta participación puede ser:
a) Interna, uniéndose con atención y afecto al Sacrificio de Cristo y ofreciéndose con Él;
b) Externa, acomodando los gestos rituales y posturas del cuerpo (de rodillas, de pie, sentado) y, sobre todo, las respuestas, oraciones y cantos al desarrollo del Sacrificio;
c) Sacramental, que es la más perfecta, recibiendo la comunión.
Participación en las Misas cantadas. «La Misa solemne es la forma más noble de celebración eucarística » (Instrucción de la S. Congregación de Ritos). En ella la participación activa de los fieles puede darse en tres grados:
1º Cantando todos las respuestas litúrgicas más fáciles: Amén, Et cum spíritu tuo; Glória tibi Dómine; Habémus ad Dóminum; Dignum et iustum est; Sed libera nos a malo; Deo gratías.
2º Cantando todos los fieles las partes del Ordinario de la Misa : Kyrie eléison, Gloria in excélsis Deo, Sanctus-Benedictus y Agnus Dei. Es necesario que el pueblo aprenda a cantar estas partes, especialmente en los tonos gregorianos más sencillos
3o Cantando también todos las partes del Propio de la Misa. Los mismos grados de participación son aplicables a la misa cantada con el celebrante solo.
Participación en la Misa rezada: Los fieles no deben asistir a la Misa rezada «como extraños o espectadores mudos». También pueden participar en ella en diversos grados :
1º Prestando su atención individual interna a las partes principales, y la externa, según las costumbres. « Es muy de alabar la práctica de quienes, con un misal adaptado a su capacidad, rezan con el sacerdote empleando las mismas palabras de la iglesia.» (Instrucción dela S. Congregación de Ritos). Pueden igualmente participar meditando en los misterios de Cristo o con otros actos de piedad, como rezando; pero siempre en privado.
2º Rezando o cantando en común y procurando que las preces y cantos se acomoden a cada parte de la Misa (pero está prohibido recitaren alta voz con el celebrante el Propio, el Ordinario y el Canon).
3° Respondiendo litúrgicamente al sacerdote, dialogando los fieles con él y diciendo con voz clara las partes que les corresponden. Esta es la participación más perfecta y puede hacerse de cuatro modos gradualmente implantados:
a)Los fieles dan los respuestas más fáciles : Amén; Et cum spíritu tuo; Deo grátias; Gloria tibí, Dómine; Laus tibi, Chríste; Habémus ad Dóminum; Dignum et iustum est; Sed libera nos a malo.
b) Los fieles responden al celebrante tal como lo hace el ayudante o ministro, según las rúbricas; y, si se da la comunión durante la misa, dicen tres veces : Dómine, non sum dignus.
c) Los fieles recitan al mismo tiempo que el sacerdote el Glória in excélsis, el Credo, el Sanctus- Benedictus y el Agnus Dei.
d) También junto con el sacerdote, recitan los fieles el Propio de la Misa : introito, gradual, ofertorio y comunión.