FSSP en México: Sermón Asunción de María
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Lectura del libro de Judit (13:22-25; 15:10)
Bendíjote el Señor, comunicándote su poder, pues por tu medio ha aniquilado a nuestros enemigos. Bendita, oh hija, eres del Dios Altísimo sobre todas las mujeres de la tierra. Bendito sea el Señor, Creador de cielos y tierra, que dirigió tu mano para cortar la cabeza del caudillo de nuestros enemigos; y hoy ha hecho tan célebre tu nombre, que te alabarán perpetuamente cuantos conservaren en los siglos venideros la memoria de los prodigios del Señor; pues no has temido exponer tu vida por tu pueblo, viendo las angustias y la tribulación de tu gente, sino que has acudido a nuestro Dios para impedir su ruina. Tú eres la gloria de Jerusalén, Tú la alegría de Israel, Tú el honor de nuestro pueblo.
Continuación del Evangelio según San Lucas (1:41-50)
En aquel tiempo Isabel fué llena del Espíritu Santo y exclamó en alta voz diciendo: Bendita Tú entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Y de dónde a mí que venga a visitarme
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JMJt
Hoy celebramos la gloriosa Asunción de
Así eran sus dolores que ella llevó por amor de nosotros, por nuestra salvación, como nuestra Corredentora, redimiéndonos junto y subordinado a Cristo, como dijo el Papa Benedicto XV. Pero se dice que su dolor más profundo, fueron sus veintitrés años sin su Divino Amor en esta tierra después de su gloriosa Ascensión. No se puede imaginar el inexpresable anhelo que ella tenía de ver su divino Hijo engalanado en gloria. Un famoso escritor del siglo pasado dijo, que su anhelo era tan ferviente que el milagro de su vida no era su Asunción sino que ella quedó sobre la tierra sin ser consumida y elevada al cielo por causa de la llama de su divino amor. Por lo tanto su gloriosa Asunción fue más una cesación de un milagro.
¿Y porqué la dejó Dios en esta tierra hasta que había vivido setenta y dos años, cuando ha arrancado a santos menos perfectos en amor, cuando tenían solo veinte y pico años, como santa Teresa del Niño Jesús? Su santidad Pío XII nos explicó que su gloriosa Asunción es una gran esperanza para nosotros, una prueba de lo que podemos esperar también, a saber, que la corrupción de la muerte ha sido conquistada por la resurrección, y este ser mortal será revistida de inmortalidad. De la misma manera, y más íntima para nosotros es el ejemplo de sus veintitrés años aquí abajo, buscando la faz de Dios. Esto nos propone
Muchos pasan su vida entera buscando el sentido de la vida. ¡Esto es! No perdamos nuestro tiempo, preguntándonos en cuál dirección debemos ir, sino mas bien aprendámoslo de la vida de Nuestra Señora, y de pecadores como nosotros, como San Agustín descubrió, habiendo buscado su felicidad en los placeres de la carne, en la sabiduría humana, y en sí mismo. ¿Y qué dijo al fin?
“Grande sois, Señor, y muy digno de toda alabanza, grande es vuestro poder, e infinita vuestra sabiduría: y no obstante eso, os quiere alabar el hombre, que es una pequeña parte de vuestras criaturas: el hombre que lleva en sí no solamente su mortalidad y la marca de su pecado, sino también la prueba y testimonio de que Vos resistís a los soberbios. Pero Vos mismo lo excitáis a ello de tal modo, que hacéis que se complazca en alabaros; porque nos criasteis para Vos, y está inquieto nuestro corazón hasta que descanse en Vos.”
Reina asunta a los Cielos: Ruega por nosotros
AMDG+