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ENTREVISTA DE UNA VOCE SEVILLA A LEO DARROCH, PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL UNA VOCE

Hacemos notar aquí la interesantísima entrevista que Una Voce Sevilla ha realizado con Don. Leo Darroch, presidente de la Federación Internacional Una Voce.

“Resulta triste, e incluso escandaloso, que haya obispos que exijan obediencia a sus sacerdotes y laicos mientras ellos se niegan a obedecer a nuestro Santo Padre”

Una Voce Sevilla - ¿Puede presentarse Leo Darroch a nuestros lectores?

Leo Darroch - En primer lugar me gustaría decir que me identifico mucho con las gentes de España puesto que nací un 15 de octubre de 1944, festividad de Santa Teresa de Ávila, cuyo padre se llamaba Alfonso y, por casualidades de la vida, también era el nombre de mi padre que nació un 2 de agosto. Las enseñanzas espirituales de Santa Teresa son una gran fuente de inspiración y no podríamos encontrar un ejemplo mejor en el que inspirarnos en nuestro deseo de contrarrestar las provocaciones y decepciones que aparecen en nuestra lucha por preservar las tradiciones de la Santa Madre Iglesia. Tuve la suerte de verme bendecido por el gran ejemplo que fue mi madre que me inculcó el amor a la Misa y a la Fe.

Nací en el condado de Durham, al norte de Inglaterra, famoso por su Catedral Normanda. Se construyó hace más de 900 años y alberga las reliquias de nuestro gran santo inglés, Cuthbert. A la edad de ocho años, a principios de los 50, comencé a ayudar en Misa con mis cuatro hermanos y me sentía especialmente atraído por las ceremonias solemnes, especialmente las de Semana Santa, y me resultó muy frustrante ver cómo acabaron con ellas a finales de los sesenta y principios de los setenta. En aquellos días se nos contaba que la Misa Latina tradicional había sido abolida y que no podía solicitarse. Escribí numerosas cartas a mi obispo y al periódico diocesano pero se me acusó de desobediencia y de provocar división.

En 1979 descubrí la Latin Mass Society (Sociedad por la Misa Latina) de Inglaterra y Gales y me hice miembro de ella. En 1986 me seleccionaron para la comisión nacional, para la que he trabajado desde entonces excepto durante un pequeño parón de dos años. En 1980 comencé a escribirme con Michael Davies, el escritor católico y antiguo Presidente de la Federación Una Voce y nos hicimos grandes amigos. Atendí a la primera Asamblea General de la Federación Internacional de Una Voce en Roma en 1997 y me nombraron para el Consejo en 1999. Llevaba algunos años ayudando a Michel Davies en su labor como presidente de la Federación Una Voce y en 2001 fui nombrado Secretario. Tuve que dejar este puesto por motivos familiares en 2004 pero volví para ayudar a Jack Oostveen cuando asumió la presidencia en 2006. En noviembre de 2007 fui nombrado Presidente. Seguir los pasos de los antiguos presidentes y grandes defensores de la Fe que fueron el Dr. Eric de Saventhern y Michael Davies, es para mí un gran honor y todo un privilegio.

 

 

La entrevista continúa aquí

Lun 21 Abr, 2008